En Texas...
— La mujer invisible, encantada de conocerte.
— Encantada de conocerte, Diana. ¿Cómo salgo de esta vida?
— No hay manera.
Meses después
En la D.F....
— ¡Buenas noches! ¿Dónde puedo encontrar la Coronela Maldonado?
— ¡Buenas noches! Esta es la oficina de la DEA. No lo sé.
— Guillermo, soy Luis Miguel Terã. Hermano del presidente desaparecido.
— ¡Encantado de conocerte! ¿Por qué buscas la coronela?
— Tiene algo que me interesa. Una merca.
— ¿Y vienes a buscarla a las oficinas de la DEA?
— Ok que andaba por aquí.
— No se la ha visto en días. ¿No te busca la policía?
— ¡Claro que sí! Pero nunca he estado involucrado con drogas. Así que no pueden arrestarme.
— ¿Estás seguro?
—¿Tienen una orden de arresto contra mí?
—No.
—Entonces, muchas gracias por la información.
—¿Dónde está tu hermano?
—Está con su mejor amigo. ¿Dónde más podrías estar?
—¿Vas a entregar a tu hermano así como así?
—Unos días en la cárcel le harán entender que no vives solo y que no puedes hacer lo que se da a la ganas.
En Rancho Ahumada...
—Alma, ¿qué hago?
—Señora Ester, entiendo que quiera continuar con el trabajo de su esposo. Pero Diana no puede dejar el negocio ahora.
—No entiendo.
—Solo hay una manera de dejar el negocio. Pero incluso así, podrían llamarla de vuelta. Lo mejor es que se una a los Casillas. Así podrá salir dela linea de frente.
—Voy a renunciar a mi candidatura.
—¿Estás segura?
Un tiempo después...
Casa de Seguridad del Cabo
— ¡Buenas tardes!
— Buenas tardes, ¿cómo entró a mi casa?
— Por la ventana. Soy Luis Miguel Terã.
— ¿El hermano del presidente?
— Sí. El primo de Mónica. Tiene una deuda pendiente.
— ¿Viene a cobrar?
— Sí. Necesito un coche blindado y un hombre de confianza.
— ¿Eso es todo?
— Sí.
— Gato, ¿quieres trabajar con Terãzito?
— Sí.
— Llévate el coche que conducías esta mañana.
— Cabo, gracias por hacer negocios conmigo.
En casa del Chema...
— ¿De verdad vas a enfrentarte al cabo, Chema?
— Sí. Mille, ¿me puedes ayudar?
— No puedo estar en dos guerras a la vez.
— ¿Dos?
Continuará...





